Corto Circuit festival

Consumismo, formas de socialización, masculinidad y modelo hegemónico de cómo ser gay

Cartel promocional del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

Cartel promocional del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

OPINIÓN.

Otro año más Barcelona se vuelve a llenar de gays “guiris”, gracias al Circuit Festival, en busca  de una ciudad que se vende como “gayfriendly”: es decir, amigable con los gays. Se calcula, según datos de la organización, que pasaron por la capital catalana unos 60.000 o 80.000 gays. Nunca he llegado a saber como se hacen estas previsiones, pero, en este caso, bienvenidos sean. Si dos méritos tiene el Circuit es la capacidad de convocatoria y que permite crear mayor visibilidad y normalización del colectivo gay en la ciudad condal.

Por lo demás, y en cierta parte coherentemente con lo que se ha ido haciendo hasta ahora, el Circuit Festival no deja de promover, legítimamente nadie lo duda, el modelo globalizado de “gayconsumismo” que se está imponiendo y es ya plenamente hegemónico. De hecho, el perfil de hombres de cuerpos esculpidos en gimnasio con morenos insultantes, con mucho dinero y que viajan para encontrar sexo y diversión es el más visible del colectivo gay y llega a esconder la diversidad que existe entre los homosexuales masculinos.

Desde luego, nada que criticar al legítimo derecho a la diversión y al disfrute del sexo o de organizar macroeventos. Aunque, como vengo indicando en otros artículos que he escrito sobre el tema, es un modelo hegemónico que ahoga, almenos en visibilidad, a los demás y que acapara, y distorsiona, la imagen pública del colectivo. Un modelo, el hegemónico, que:

Excluye por clase social: En el caso del Circuit es evidente que los precios de las fiestas de discotecas de entre 25 y 40 euros y los bonos a 300 euros no so accesibles a todos los bolsillos. Aunque tal vez se trata de hacer pluralidad de eventos accesibles a diferentes públicos LGTB, más que de criticar a uno. Al modelo hegemónico gay le falta diversidad.

Excluye por estética o tribu urbana: Aunque esta es la menos criticable porque cada cual se reune por afinidad y, por ejemplo, ya existe un encuentro internacional de “osos” en Barcelona (Bearcelona),  aunque el modelo es exactamente igual de discotequero y caro, pero con otra estética. Y se pueden organizar otros aprovechando los diferentes “mercados” (es decir, sólo para los que den dinero). El problema, en este caso, es la estereotipazción y reducción de los gays a musculosos hedonistas con “pasta”, cuando es igual de diverso que cualquier otro grupo humano. Aunque esto no es tan culpa de los organizadores como de los medios de comunicación que se empeñan en repetir una y otra vez los mismos tópicos, sin el más mínimo contraste, y de una sociedad ávida por creerselos.

Excluye otro tipo de ocio y de formas relación: En realidad esto tampoco es responsabilidad de los organizadores que si bien promueven este evento y salen beneficiados, tampoco no excluye que se puedan organizar otros eventos. Aunque está claro que en este evento podría tener otro cariz (más diversos y con precios más reducidos), el problema, en este caso, está, a mi entender, en unos políticos, unos medios y una parte importante del movimiento gay que entiende que la “normalización” pasa esencialmente por este tipo de acontecimientos y no por mostrar la diversidad del colectivo. Además, se promueven intentando convencernos de sus bondades por el “impacto económico” y para “normalizar” a través de la “pasta”, cómo si hacer caja nos tuviera que dar un plus de normalización. Un error estratégico a mi entender. De aquí viene el tópico del gay con dinero y consumista: claro, a estos eventos no pueden asistir los gays de clase baja, o en paro, ni los que se pasan menos de 3 días en el gimnasio o no se pueden gastar un dineral en ropa o estética para estar “monísimos” -que también los hay-, ni los punks, ni los heavys, ni los alternativos, ni los okupas, ni los hippies, ni, sencillamente, la gente no adscrita a ninguna “tribu”.

Una de las fiestas del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

Creo, en mi modesta opinión, que estos tres agentes -medios, políticos y movimiento gay- deberían de promover la visibilización de la diversidad existente en el colectivo gay, que la sociedad y, a veces, ni el propio colectivo ve. Hay mucha gente que no se siente identificada con estas “movidas”, y debería de ser, precisamente, el asociacionismo quien promoviera otro tipo de ocio y de relaciones. Tampoco se puede esperar de un grupo empresarial de ocio que lo haga: no es su función. Pero, insisto, en mi modesta opinión, a veces parece que el movimiento gay -o la mayoría del movimiento gay- no sea capaz de crear nuevos referentes o de analizar que está pasando. Hay muchos gays que no se sienten identificados con estos eventos y esto tiene que ser visible. Está muy lejos de la vida de muchos gays que no optan por el ocio discotequero y prefieren otro tipo de entretenimiento.

Corto circuit

Aunque ya existen dos festivales de cine LGBT en Barcelona, falta, a mi entender un gran aconticimiento gay -o varios pequeños, que más da- que tenga otro contenido y que permita otras formas de socialización. Tal vez esto no llegue hasta que, en vez de un Circuit, se produzca un “Corto Circuit” de este modelo de vida “gayconsumista” e hipersexualizado (demasiado centrado en ofrecer oportunidades de sexo y no otras opciones de socialización), que tanto vende y que tanto excluye. Un evento (o muchos) que sumara teatro, cine, conciertos, fiestas al aire libre y gratis (que son lo mejor para visibilidad), foros de discusión, charlas y difusión de otra forma de conocer gente más allá del entorno “discotequero”: a partir de las asociaciones y de afinidades, además de la de ser gay. Si bien es verdad que ésta es una realidad existente -hay asociacionismo en el que se puede participar-, a veces parece que esté en las catacumbas. El asociacionismo permite otra manera de relacionarse, por afinidades y no por consumo o atracción física, y que genera menos exclusiones. La relación a partir de afinidades permite una forma de relacionarse que va más allá de las apariencias y superficialidad que tiene el ambiente en la actualidad, y más allá de la, lícita, búsqueda del encuentro sexual o de la diversión  a través del baile escuchando una y otra vez los mismos éxitos.

Una de las fiestas del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

Una de las fiestas del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

Tal vez haya quien opine que en este artículo puedo estar exagerando, o que se opine que las opciones estan ahí y que sencillamente la gente opta por uno: el aquí llamado de “gayconsumismo”. Y, aunque existe una parte de realidad en esa afirmación, muchos gays buscan sólo eso y van voluntariamente, no podemos ignorar varios elementos:

Presión social: Existe la presión social que lleva al colectivo gay, como a otros colectivos, a tener determinades tendencias hegemónicas que excluyen la diversidad en su interior y crean “obligaciones” para el triunfo social: ser joven, ir al gimnasio o depilarse son habituales en determinados círculos, por ejemplo. Además, el circuito comercial de ocio nocturno destinado a gays (el ambiente) es el espacio de socialización por excelencia de este colectivo.

Minoria silenciosa: No sé si es mayoría o minoría, lo que sí que sé es que es silenciosa e invisible. Hay muchos gays que no se sienten identificados con estos “eventos” pero tampoco encuentran “alternativas” de socialización diferentes o si, pero no son estrictamente destinadas a gays.

Confusión y visibilidad: Los medios y los promotores juegan a la confusión identificando interesadamente cualquier evento destinado a gays con “lo” gay y todo el colectivo, intentando atraer más consumidores. Esta confusión promueve el consumo “gay”, facilita a los políticos decir que hacen algo por el colectivo -cuando la homofobia aun está muy presente- atrayendo a turistas homosexuales, y los medios siguen en su espiral estereotipadora y aparentemente normalizadora. Pero esta realidad perjudica la diversidad interna, genera exclusión, y acartona la imagen pública del colectivo.

Relaciones, afectividad, masculinidad y exclusiones: El modelo, aquí llamado de “gayconsumismo”, es el que genera exclusiones de diversa índole. Basada en un ocio de por sí consumista y no creativo (no desarrolla las habilidades de las personas, ni las reune por afinidades, ni establece relaciones personales duraderas en muchos casos) tiene como principal motivación el consumo y encuentro sexual. Ésto, excluye a la gente mayor, los afeminados, la gente de clase baja, la gente que no “esculpe” su cuerpo, a los immigrantes, a los que no estan dentro del canon de belleza, a los que no son “marchosos”, etc. Genera, por tanto, un tipo de relaciones competitivas por sentirse dentro de un sistema excluyente, en el que lo principal no es el trato personal, afectuoso o el cuidado, sino triunfar socialmente. Genera, por tanto, infelicidad en mucha gente. La presión social que existe por el canon de belleza, entre otros, o por el estilo de vida “gayconsumista” del culto al cuerpo, la juventud y la moda lleva a, por ejemplo, una mayor tendencia a la anorexia entre homosexuales masculinos que entre los hombres heterosexuales. Desde luego esto no pasa con todos los gays, pero si que es una clara tendencia.

El movimiento gay se ha cuestionado, como era lógico, sobre su represión y sobre qué aspectos de la masculinidad son homofóbicos, para hacer una crítica y liberarse. Con todo, ha reflexionado poco sobre las formas de relación que se establecen dentro del colectivo como sí han hecho, por ejemplo, las feministas. La reflexión más importante que se ha realizado ha criticado la pareja cerrada, para apostar, en muchos casos, por la abierta. Aunque tampoco va más allá, ni se ha reflexionado si desde el colectivo gay se reproducen los esquemas más nocivos de la masculinidad: la negación de la afectividad, de la debilidad y del cuidado del otro. Como ejemplo de lo que digo, sólo por aspirar a esto que acabo de decir, para algunos no seré más que un iluso, lo que no deja de ser triste. Con todo, aún queda esperanza, ya existen grupos de hombres (heterosexuales en su mayoría) que piensan sobre su masculinidad y como ésta les afecta en su vida diaria.

Una de las fiestas del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

Una de las fiestas del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

En el colectivo gay se ha revalorado la masculinidad (estéticamente hablando) precisamente para contrarrestar el tópico de afeminamiento, pero también se han “penalizado” en las relaciones sociales las actitudes antes citadas: el cuidado del otro (frente a la competitividad), la afectividad (frente a la hipersexualidad) y la debilidad (frente a la presunta invulneravilidad). En este sentido, nada que no hagan también muchos hombres heterosexuales, pero sobre lo que no estamos reflexionando.

El movimiento gay ha declinado, almenos de momento, la reflexión acerca de como nos relacionamos entre nosotros, y que modelos de socialización excluyentes estamos creando y, sobre todo, como podemos cambiarlos. La urgencia antirrepresiva, en parte, lo explica, pero es momento a de abordarlo. Y plantearnos, tal vez, generar alternativas de ocio creativo que desarrolle las habilidades de cada cual (artísticas, sociales, deportivas, etc) y que den lugar a otro tipo de relaciones menos competitivas y más dirigidas a la cooperación y cuidado. No se trata tanto de criticar el Circuit, como de generar alternativas que muestren y lleguen a la diversidad del colectivo, o que sean más accesibles económicamente.

Muchos dirán, y con razón, que muchas de las cosas aquí criticadas también afectan al colectivo heterosexual. Efectivamente, hay un contexto de consumismo, individualismo y competividad que potencia esto en toda la población, aunque a mi entender se agudiza entre gays porque la capacidad de generar alternativas está más limitada por la necesidad de “normalización” y porque la homofobia aún impide participar en otro tipo de canales de socialización diciendo abiertamente que se es gay.

Cartel promocional del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

Cartel promocional del Circuit Festival, evento gay del verano en Barcelona

Con este artículo sólo propongo iniciar el debate, esperando que se produzca un verdadero “Corto Circuit” en el sistema de relación del colectivo gay. Un debate que rompa la hegemonia del modelo “gayconsumista” y de los aspectos más nocivos de la masculinidad. Lo que propongo va más allá de la crítica al consumismo o a los macroeventos de ocio. Lo que planteo va más allá del Circuit, que sólo me sirve de excusa para abordar una problemática que está pendiente en el movimiento gay: la calidad de las relaciones humanas y una reivindicación de la diversidad dentro del colectivo gay. Una reflexión que debemos de hacer cuanto antes como colectivo.

Orgull indignat

La indignación no llega al colectivo gay

Un perfecto modelo de consumo gay, articulo d’Eugeni Rodríguez, portavoz del FAGC

Entrevista al escritor del libro Antigai que critica el consumismo gay

Ser macho mata, entrevista a Oscar Guasch, sociólogo y experto en homosexualidad

Ser un eterno adolescente  (Video)

Ser macho mata: la vulnerabilidad del invulnerable.

Cuesta más aprender a llorar que aprender a planchar, entrevista a Antonio Garcia portavoz de AHIGE.

«Hay hombres machistas agresivos y otros machistas con un estilo caballeroso» Entrevista con Luis Bonino, experto en masculinidad

Asociación de Hombres por la Igualdad de Género

Centro de Estudios de la Condición Masculina

Aquesta entrada s'ha publicat en Article d'opinió, Espanyol, Igualtat home-dona, LGTB i etiquetada amb , , , , , , , . Afegiu a les adreces d'interès l'enllaç permanent.

2 respostes a Corto Circuit festival

  1. Retroenllaç: Consumismo, formas de socialización, masculinidad y modelo hegemónico de cómo ser gay

  2. Andrx ha dit:

    Una muy buena crítica, que muchos desatienden, ignoran o simplemente no se identifica facilmente, puesto que la promoción de este tipo de eventos es gigantesca y se sabe vender.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s