Cómo nos engañan para promover el consumismo

El documental “Obsolescencia programada. Tirar, comprar, tirar” aborda como las grandes corporaciones diseñan los productos para imponer el consumismo

CRÍTICA.

“Obsolescencia programada. Tirar, comprar, tirar” es un documental crítico con la filosofía instaurada en la economía capitalista que prevé para los bienes de consumo una caducidad ajustada a los intereses de las corporaciones. Esto se consigue con productos que se estropean o tienen que ser recambiados antes de la vida útil real que podrían llegar a tener, pero también a partir de la moda y el diseño que genera “necesidades” innecesarias de personalización del producto en el consumo. Todo ello incrementa el número de ventas en una economía que se basa en el continuo crecimiento. 

Limitando la vida útil

Según el documental, los ingenieros que diseñan los bienes de consumo lo hacen siguiendo los intereses de las empresas que los fabrican: esto es, para que duren lo mínimo posible, dentro de lo razonable, con lo que el consumidor tiene que volver a comprarlos una y otra vez, lo que genera más beneficios económicos al fabricante. Todos hemos oído alguna vez: “Con lo que te costará repararlo, mejor cómprate uno nuevo”. Esta frase forma parte, de manera consciente o inconsciente, de la cultura en la que se basa obsolescencia programada de “usar y tirar”. El diseño de los productos podría obedecer a otro interés: el de la ciudadanía y el ecológico. Un producto de calidad y bueno que dure cuantos más años mejor tiene menor coste económico real que uno programado para ser rápidamente desgastado, pero también tiene un menor impacto ambiental. La cultura consumista implica un alto consumo de recursos naturales en una economía enfrascada en un continuo e ilimitado crecimiento económico, tan imposible como innecesario.

Personalización del producto

Por otra parte, la moda, el diseño y la “personalización” son elementos usados por las empresas para generar una versión más sofisticada, y explícita, de la obsolescencia programada en el contexto de una sociedad individualista que genera la identidad a través del consumo: se es lo que se compra. La actualización permanente en la moda ha destruido en muchos casos la calidad, por ejemplo, de la ropa para poder abaratar el producto y ofrecer algo distinto a cada temporada o incluso cada semana. En este caso se cuenta, además, con dos temporadas de rebajas tras generar demasiados stocks. Tal vez sería podría ser más racional otra estructuración de las ventas y, por ejemplo, que esta personalización a través de un trabajo artesano en ropa, muebles, decoración, alimentación, etc.

Comentario del editor

El documental “Obsolescencia programada”, que lleva el subtítulo, más comprensible, de “Tirar, comprar, tirar”, tiene una gran virtud es crítico con el sistema a la par que cercano al espectador. Habla de algo que hace toda la población: comprar y, en primer lugar, de los problemas que surgen en función de la vida útil del producto. Este documental tiene la gran virtud de ser crítico y no convertirse en algo farragoso, pesado, complejo, intelectualizado o demasiado teórico. Al contrario, es entretenido y parte de la experiencia diaria en la que se puede reconocer prácticamente todo el mundo y a partir de este punto explicarnos las estrategias de las grandes corporaciones para que compremos cada vez más.

Gracias a este documental, podemos entender y documentar, más y mejor, aquella frase de nuestros padres “las cosas antes duraban más”. Con todo, y pese a que el documental es muy cercano y ofrece diferentes alternativas, puede no convencer a alguien que le puede parecer necesaria la “obsolescencia programada” para mantener la economía. Aunque explica muy bien el funcionamiento del sistema consumista, puede que no logre convencer de la necesidad de un cambio, ya que hay preguntas que no responde claramente. Algunos ciudadanos se pueden preguntar de qué manera se pueden generar puestos de trabajo y mantener la economía de un país entero sin la obsolescencia programada. Y aquí está, tal vez, el único punto flaco de este documental: no explica suficientemente como se pueden modificar todas estas inercias de consumo y una estructura económica, como la actual, pensada para sostenerse basado en el consumismo.

En lo que sí que se incide, y convence, de forma muy adecuada es en la huella ecológica insostenible que genera este sistema consumista y que lo hace, a todas luces, insostenible. Al mismo tiempo, también sale exitoso en la denuncia de un sistema económico cuyo objetivo no es servir a las personas sino dar beneficios a unos pocos, aunque tenga perjuicios sociales y ecológicos. Un documental necesario que, más allá de teorizaciones intelectuales, incide directamente en nuestro estilo de vida diario y, por tanto, se aleja de enemigos “externos” o inalcanzables, para ir a la raíz del problema y proponer al individuo un cambio en su vida cotidiana.

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Una resposta a Cómo nos engañan para promover el consumismo

  1. Laura Valencia ha dit:

    Gràcies per compartir el vídeo i el comentari, aquestes coses s’haurien de difondre molt més perquè tots prenguérem consciència de la realitat que hem creat i en què vivim.

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