‘Cairo 678’: el feminismo cotidiano

La película Cairo 678 nos muestra la situación de violencia sexual encubierta que viven las mujeres egipcias en su vida cotidiana

CRÍTICA

Cairo 678 es una película redonda basada en hechos reales. Una muestra de cine social feminista. En este film se presentan tres historias de tres mujeres que viven situaciones de acoso sexual. Dos de ellas -Seba y Nelly- son de clase alta y llevan una vida laica y equiparable a la de cualquier mujer occidental en el marco de familias, aparentemente, modernas. La otra, Fayza, es de clase baja y lleva un estilo de vida más religioso y conservador que le obliga a esconder su cuerpo y, también, su cara con un velo por evitar ser “provocativa”.

Nelly vive una situación de acoso sexual: un hombre en una camioneta le cogió el pecho y la arrastró durante unos minutos por la calle. Y, posteriormente, es rechazada por el país entero al ser la primera mujer que presenta una denuncia por acoso sexual. Seba en cambio sufrió el rechazo de su propio prometido por haber sido agredida sexualmente por un grupo de hombres en un acontecimiento deportivo, sentía que el era el culpable. Después de esta experiencia se dedica a organizar cursos de autodefensa para mujeres contra agresiones sexuales, a uno de los cuáles acude Fayza. Esta última es asediada sexualmente cada día en el autobús. Algunos hombres aprovechan, en medio de la confusión y la masificación del transporte público, para frotarse, sin su consentimiento, con las mujeres que allá hay y que deben callar y aceptar este abuso ante el peligro de poder ser acusadas de haber provocado al hombre.

A lo largo del film las tres se encuentran y desarrollan una relación de admiración y solidaridad, no exenta de dificultades.

Faiza a l'autobús, l'espai on és acossada sexualment de forma diària

Faiza a l'autobús, l'espai on és acossada sexualment de forma diària

Momentos clave

El primero de los momentos clave de la película se produce cuando Fayza, harta del acoso, se rebela y apunta al acosador, pero pese a ser la víctima es tratada como si fuera la culpable del acoso por “provocar” y es rechazada por los que están dentro del autobús que la hacen salir. A parte del abuso sufre la reprobación social precisamente cuando se enfrenta públicamente el acoso y reclama justicia: la culpabilización de la víctima es una herramienta de control social que se plasma con perfección a la película. Son reacciones habituales en ambientes opresivos en los que el silencio y el miedo llevan, incluso, a la negación del problema como tal.

Una segunda escena clave tiene lugar cuando aparece la imagen de un autobús en el cual los hombres se apartan de las mujeres y, por lo tanto, evitan el posible contacto y ninguna situación de agresión sexual. De hecho, según se ve en el film, que los hombres se froten con las mujeres en los medios de transporte público era una práctica habitual. Esta imagen escenifica el momento en la que los hombres renuncian al abuso y tiene un claro efecto cómico. Con todo, esta renuncia no es casual sino producto de la acción de Fayza. Esta, ante su angustiosa situación de agresiones diarias, decidió pasar a la ofensiva y lleva un pequeño pincho para clavarlo en la ingle de los hombres cada vez que la agredían sexualmente. Con esta sencilla acción, y tras salir en los medios, una sola mujer consigue doblegar la actitud masculina de acoso sexual diario a los autobús. Fayza, que actúa anónimamente, se convierte en una heroína para las protagonistas del film, pero también para muchas mujeres de la capital egipcia y en todo un acontecimiento mediático.

La tercera escena clave se produce cuando, casi al final de la película, pese a la solidaridad y la unión de las tres mujeres, surge el resentimiento clasista entre Seba y Fayza. Aun cuando Seba admira a Fayza por su valentía, a la vez ve su comportamiento como extremo y aconseja a Nelly no seguir su ejemplo. Fayza, entonces, estalla contra Seba.

El último momento clave a comentar se produce cuando el marido de Fayza llega a casa después de haber sido pinchado en la ingle tras haber intentado abusar de una mujer a un autobús. Ella, que se siente sólo un objeto sexual para él, le reprocha el porqué acosa sexualmente a otras mujeres en el autobús, “si puedes tener las esposas que quieras”, grita rabiosamente a su marido.

Seba, Nelly i Faiza, protagonistes de Cairo 678

Seba, Nelly i Faiza, protagonistes de Cairo 678

Un film emocionante

Una película como esta podría caer fácilmente en el simplismo, pero no lo hace, sino que presenta personajes llenos de matices y que viven y consiguen transmitir su drama. Un drama que para Fayza se producía diariamente. Cairo 678 habla de feminismo, pero no de grandes teorías sino de hechos cotidianos. Habla de abuso y sometimiento. De situaciones angustiosas, claustrofóbicas y de miedo. Pero también de rebeldía, de heroísmo, de solidaridad entre las opresas y de que el cambio social es posible. Un film emocionante para todos aquellos que crean la justicia.

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